La capa de la Reina
Sofía entra al Concejo con la capa que, horas más tarde, ya no iba a estar. Juan Carlos I acaba de publicar sus memorias. Se titulan Reconciliación , las escribió a cuatro manos con Laurence Debray desde Abu Dabi, y en ellas el rey emérito se reserva el derecho de contar su vida antes de que se la cuenten otros. Hay viajes, abrazos esquivados, discursos filtrados, dictadores y papas. Hay también, en el capítulo 7 "Promover una nueva España", una anécdota que él califica de "divertida". En la Argentina esa anécdota no necesita título. Se llama, desde hace casi medio siglo, "la capa de la Reina". Y la invitada que se la llevó a su casa como recuerdo se llamaba Julia Helena Sundblad de Beccar Varela. Mi abuela. El Rey no la nombra. Dice «una invitada». La prensa argentina, en cambio, sí lo hizo, primero en voz baja y después con nombre y apellido. Doña Sofía lucía aquella noche —27 de noviembre de 1978— una prenda que las crónicas porteñas recuerdan como cap...