Entradas

29 años... y vamos por más!

Imagen
  “¡No pueden casarse un 15 de marzo porque va a hacer un calor espantoso!” Palabras más, palabras menos, con esa certeza inquebrantable que la caracterizaba, una tía de la novia dictaminó su veredicto. Para ella no era mera opinión: era decreto irrevocable. Pero en fin. Nosotros seguimos nuestro camino, y aquel magnífico sábado la novia apareció radiante en el atrio de Santa María de San Isidro. Del brazo de su padre cruzó el umbral para comenzar una nueva vida, mientras yo la esperaba al frente, enfundado en el jaquet de rigor —siempre he sido muy de rigores, y esta ocasión no iba a ser la excepción—. Los dos lados del templo rebosaban de parientes y amigos; una congregación que asistía con una mezcla de emoción y leve incredulidad a aquel momento solemne presidido por el Padre Julio, cuando, con su bendición y todos como testigos, nos declaramos marido y mujer. Salimos juntos para siempre. Afuera se formó el clásico corrillo: besos, abrazos, saludos efusivos a tantos que uno t...

Oración a la Virgen "Regina Angelorum"

Imagen
Oh Virgen Santísima, Regina Angelorum, madre y amparo de tus hijos fieles, nosotros, exalumnos del colegio que quiso honrarte, nos acercamos a ti con el peso del tiempo, llevando en el alma las huellas del Regina, envejecidos por los años, pero unidos en tu nombre. Tú conoces, Madre, las aulas de Juncal, donde sembramos sueños bajo tu santo velo, donde enfrentamos días difíciles a veces, pero siempre con la luz de tu consuelo. No siempre fue fácil el camino trazado, mas en sus rigores encontramos amor, y en sus lecciones, un lazo sagrado. Te pedimos que guardes esos días vividos, con sus lágrimas y sus risas,  como un tesoro eterno en tu corazón. Reina de los Ángeles, acoge en tus brazos a nuestro hermano Henrique, que se nos fue, pero su voz callada en la tierra resuena aún, que vuele ahora en la gloria de tus ángeles. Consuela nuestro duelo con tu dulce mirada, y haz que su memoria nos acerque más a ti, pues en tu regazo lo sabemos a salvo, uniendo su canto al coro celestial. Mad...

El cáncer y yo

Imagen
I Durante muchos años el cáncer avanzó sigilosamente por mi cuerpo. Se instaló en el hígado, los pulmones, el cerebro, la columna y otros lugares. Como un ejército que avanza sigiloso en la noche, fue tomando posiciones estratégicas, y cuando se sintió suficientemente fuerte lanzó su ofensiva final. El cáncer tenía razones para ser optimista. Durante diez años, los médicos miraron para otro lado, y le habían dado tiempo de crecer y hacerse fuerte. Seguramente pensaba que, con un poco de suerte, la ofensiva sería breve e irreversible.  Y efectivamente ese fue el diagnóstico que recibí del Dr. Mangla del University Hospital en Cleveland. “De no recurrir a un tratamiento, es imposible predecir cuánto tiempo de vida le queda”, me dijo. “Dependiendo de cuánto ha avanzado el cancer en el cerebro, tiene Ud. entre algunos días y algunas semanas de vida”. No hubo lágrimas ni escenas dramáticas porque la revelación ya no era una sorpresa. De hecho, una ecografía había revelado unos días ante...

Mi Tio Cosmín

Imagen
Mi Tío Cosmín en el escritorio de su casa, pocos días antes de ser internado y de su eventual fallecimiento. Foto sacada por su nieta Josefina. Durante el mes de enero de 2020, después de pasar unos días con mis compañeros de colegio en Galletué (Chile), estuve en Buenos Aires para visitar familia y amigos antes de volver a mi casa en Portland, Oregón. Como era habitual en todos los viajes que he hecho a Argentina desde que dejamos el país y nos vinimos a vivir a Estados Unidos, arreglé con tiempo una visita a mi tío Cosme Beccar Varela (Cosmín para los íntimos), hermano mayor de mi padre. En viajes pasados, lo habitual era que yo me daba una vuelta por "el Estudio" en la calle Reconquista, e iba directamente a su oficina en el segundo piso. Allí, siempre rodeado de sus queridos libros y recuerdos de toda una vida, me recibía con el cariño que siempre me tuvo y nos poníamos al día. Frecuentemente lo encontraba también en una minúscula oficina sentado en lo que parecía ser u...